Ganó Dominguez, Ganó Trebejos, Ganamos todos

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Pasaron las 6 rondas, pasó el Trebejos contra el Bicho, sigue pasando el invierno y aún continúa entre nosotros el amigo tan indeseable como invisible.

Pero el club céntrico con más de 40 años en su historial se animó a dar la partida con un torneo que tuvo montón de cosas para resaltar y que intentaremos resumirlas en tres capítulos.

 

Ganó Trebejos

 

Era grande la «mochila» de la responsabilidad y había que tener espalda para saber llevarla adelante.

Este club que tiene una enorme y rica trayectoria, ha logrado formar una barra de gente trabajadora que puede provocar la envidia de cualquier club tanto de Montevideo como de cualquier sitio del país.

Con una directiva sólida, activa y trabajadora con el ingeniero Carlos Milans a la cabeza, cuenta además con muchos que son capaces de arremangarse para cubrir la tarea que sea necesaria, y siempre con la humildad como estandarte.

La imagen reiterada una y mil veces es de ver a aquellos ajedrecistas que tienen determinado nivel de juego, que sólo se acercan a su mesa, toman la planilla, su lapicera y se concentran en el tablero, para luego de culminada la brega, analizarla y observar algunas otras.  En Trebejos esa imagen cambia.

A nadie le tiembla la mano si tiene que mover una silla, acomodar una mesa, y menos en estos tiempos pandémicos pasar alcohol sobre una mesa o desinfectar un tablero.

Este Trebejos que por años tuvo el sostén del imprescindible, del «viejito sabio», que fue capaz de abrir su casa de par en par para que su querida institución siguiera dando lucha, hoy cuenta con un equipo que tiene todo para salir a dar la batalla en cualquier tablero, sabiendo que aunque la partida sea dura, tienen absolutamente todo para llevarse la victoria.

El partido contra el Bicho, lo ganó Trebejos, y lo ganó por goleada.

«Facu», el gran campeón con «el viejito sabio» el querido Pedro Lamas

 

Ganó  Domínguez

Suena raro llamarlo así cuando durante tanto años era Facundito. Ahora ya el «ito» le queda demasiado chico, para todos es el «Facu».

Y el final del torneo fue por demás electrizante cuando al comenzar la última ronda eran 4 que podían acceder al puesto principal, a la cima misma, al lugar soñado por todos.

Pero la malla oro era para uno solo, y las tablas en la mesa 1, hicieron que la victoria del campeón con una de las revelaciones del torneo, le dejaran media unidad por delante del resto y con eso quedarse con el título de campeón en este primer torneo en la capital del país en el regreso a la presencialidad.

Joel Caitano vicecampeón

Joel Caitano en la mesa principal dividió el punto en juego con el Maestro Nacional Matías Michailov, mientras que el campeón derrotaba en la dos al ingeniero Gabriel Ramos, una de las revelaciones del certamen.

Acá compartimos ambas partidas.

 

 

 

Si hablamos de revelación, sin dudas fue el rendimiento de Franco Manteiga, quien se llevó el premio a mejor sub-16. Un ascenso permanente del joven proísta que ya ahora se mide de igual a igual con nombres destacados del ajedrez celeste, imponiendo su juego y haciéndose de un nombre, que ya empieza a ser respetado.

Franco Manteiga, confirmando toda su evolución, flanqueado por Pedrito y el presi Milans

Derrotó a Lanzilotta (la gran partida en la que entregó 3 piezas para dar mate), también a Eduardo Muzzi, y en la última ronda dividió el punto en juego con Leonardo Vaz.

Aquí la partida con el ex-cerrense y actual trebejista.

 

Ganamos todos

 

El triunfo contra el Bicho, lo festejamos todos.

La virtualidad sirvió para muchísimas áreas en las que permitió desarrollar actividades cuando la distancia era más que necesaria, pero ahora y a medida que pasa el tiempo se siente que estar presentes  es necesario.

Y como este estado alterado de las cosas, esta realidad con la que nos toca convivir (y no solo por la pandemia) nos convierte en individuos más aislados, más encerrados en nuestros propios mundos, el volver a estar juntos, a estrecharnos las manos y mirarnos a los ojos era y es fundamental.

La humildad de los grandes: Leonardo Vaz, alcohol en una mano, trapo en otra y a desinfectar…

 

La barra enorme de Trebejos demostró que es posible, su ejemplo deberá ser imitado. vencieron  el «no se puede», asumiendo el desafío y ganaron por goleada.

A seguir su camino.

Gracias Trebejos.

Ganaron ustedes

Ganamos todos.

………………….

Crónica de ronda 5

Crónica de ronda 4

Crónica de ronda 3

Crónica de ronda 2

Crónica de ronda 1

Resultados ronda 6

 

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